La tos apenas le permite hablar, hay un ardor intenso en las raquíticas coyunturas. Desde los codos hasta la comisura de las uñas arde. Los dedos de los pies son unos garfios rígidos que se desplazan hasta las rodillas, las caderas entumecidas se niegan a ir a ningún lado, Europa es un sueño muy lejano. Perú se ha separado. Sucre fue arrastrado a tierra. Venezuela es otra forma de muerte…
Traicionado y en el desprecio, con una camisa prestada que luce en la etiqueta un “made in Spain”
El Libertador pronuncia…”Si mi muerte contribuye al cese de los partidos y a la unión de las naciones, bajaré tranquilo al sepulcro”…
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