Literatura de alta toxicidad...
CONDICIÓN HUMANA.
El enamoramiento. I.
Los seres humanos presentan múltiples caracteres que les hacen, entre unos y otros, semejantes y altamente diferentes a la vez. Uno de los caracteres diferenciales lo establece la capacidad de adaptación al entorno social.
En algunos la capacidad de adaptación es un don natural, los sujetos que la ostentan fluyen en el latir de la vida social, sin mayores inconvenientes. Otros por el contrario surgen en el entorno social como obstáculos interrelaciónales, representando ruidos tanto para el sistema, como para si mismos.
En la condición reconocida como enamoramiento, el primer grupo, los adaptables, fluirán ligeramente dando pasos tempranos en las artes de la empatía infantil, tienen en gran medida aseguradas las posibilidades de emparejamiento púber y adolescente, lo cual les conduce eficientemente hacia el objetivo final de la condición en la adultez, la vida en pareja.
El procedimiento de emparejamiento humano se desarrolla a partir del ensayo de conductas a nivel de la infancia, donde la conformación de la autoestima tiene gran preponderancia. Una autoestima reforzada facilitará el acercamiento a los pares, el coqueteo y galanteo de hembras y varones. Por el contrario, una dudosa autoestima representará un denso obstáculo para la interrelación social temprana y para el concomitante ensayo de las aptitudes de emparejamiento que se necesitarán en la adultez.
De esta forma los infantes adaptados transcurren el camino social interrelacionándose efectivamente con sus pares hasta que entre los períodos de la adolescencia y la adultez colindan con alguien con quien comparten una fuerte mutua atracción. Este estado psico-fisiológico, comúnmente conocido como “Enamoramiento” se caracteriza por un alto nerviosismo al primer encuentro (temblor en los músculos, sudoración, risa incontenible, sensación de vacío visceral y frecuentemente rubor dérmico) así mismo puede estar acompañado de una sensación de placer inexplicable, íntimamente relacionada con el deseo sexual.
Todo el fenómeno anterior acarrea la imperiosa necesidad de repetir la experiencia, para lo cual se utilizarán las herramientas personales ensayadas y se promoverá conscientemente el frecuente encuentro del par.
Esta condición entraña una alta carga de stress psico-físico que condiciona al par a la crisis emocional, producto del choque de sensaciones y condiciones psíquicas; los celos, la codependencia, la inseguridad, el deseo sexual y la constante necesidad del otro, determinan mejor temprano que tarde, la necesidad de la convivencia, con lo cual quedan resueltas la mayor parte de las necesidades recíprocas. Las necesidades individuales hallarán algún encause dentro del sistema, que apunta la supremacía del esquema social de emparejamiento.
Pero la cosa no es nada fácil...
To be continued...
Liliana Peraza Andueza
Hasta pronto...
"... el objetivo final de la condición en la adultez, la vida en pareja"...
ResponderEliminarDígame vusted de onde saca semejante afirmación?? Por qué no puede ser en TRIO, CUARTETO o alguna otra forma de agrupación??
Es mas.. por qué no puede ser solista?
Biológicamente los animales nos apareamos con fines netamente reproductivos, y permanecemos juntos hasta que la cría se pueda valer por si misma.
Esto es algo que los curas no terminan de entender y desafían a natura cuando ante al altar nos sorprenden con aquello de "Para toda la vida"
Saludos errantes. Ben
JAJAJAJA
ResponderEliminarGracias por andar por aqui papito lindo.
Y te digo que se de animales, que no esperan ni que la cria camine!!! VERSIA!! MELEDETOS!!
Mamita...te juro que no entiendo de qué me hablas.........eso nunca en mi vida me ha ocurrido!!!!!jajajajaja.
ResponderEliminarEstá buenísimo.
Mucho éxito amiga!!
TQM siempre.
Maru.