Brujas…
El psiquismo mágico femenino…
La mención del término “Bruja” es capaz de invocar variados pensamientos, reacciones y aun acciones. La bruja, vista desde la dimensión arquetípica, representa un personaje de múltiples facetas relacionadas todavía en la modernidad con oscuros maleficios. Sin embargo una revisión socio-histórica del concepto, permite un redimensionamiento y la identificación de la raíz Judeo- Cristiana como punto de origen y focalización negativa de un complejo e interesante constructo acerca de lo femenino.
Al respecto de las Brujas expone A De Riecourten su libro "La Mujer y el poder en la Historia"
“La obsesión por la caza de brujas indica un renacimiento del temor masculino ante la proximidad de las mujeres poseedoras de fuerzas todavía incontrolables por la naturaleza. Este temor no había desaparecido nunca, sino que había permanecido latente, visible en cosa tales como el horror ante la sangre menstrual, cuyas presuntas propiedades peligrosas incluían la de destruir la hierba, empañar los cristales, disolver el asfalto, agostar los viñedos, etcétera; todo esto afirmado por eruditos tan notables como Roderico de Castro y Lemnio”
Como una magnifica documentación de esta concepción prejuiciosa, encontramos publicado por la casa editorial “reditar libros” (2006), “El Malleus Maleficarum” o “El martillo de las brujas”, consiste en un antiguo texto que trata de exponer según criterios de la edad media, los intríngulis atribuibles a todo lo concerniente con el enjuiciamiento de brujas. Fue el instrumento base de los inquisidores y se aplicó durante unos tres siglos, considerándose una autoridad irrefutable"(como parte de esos hechos mágicos que me suseden, casualmente lo encontré y forma parte de mi biblioteca.)
Como parte del letal contenido de este libro, se refiere:
“Toda brujería proviene del deseo carnal, que en las mujeres es insaciable. (…) De ahí que para satisfacer su lujuria se una con los demonios. (…) Y por consiguiente se la denomina mejor la herejía de las brujas, que de los brujos, dado que el hombre se toma de la parte principal. Y sea bendito el Altísimo que hasta el presente ha preservado al sexo masculino de este crimen tan grande: puesto que el quiso nacer y sufrir por nosotros, ha dado a los hombres este privilegio”.
·"Ojo" CONTINUARÁ...
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