SESOS DE MONO
Los hombres entraron a la casa, Rangel entregó a Gregorio, mientras recibía el café recién colado de manos de Hernando, su suegro.
___Aquí esta el peón que me llevé para que me ayudara en las reparaciones de la casa; que va, pasó las noches en vela, no come nada de lo que se le ofrece, y es ordinario para todo. ¡Que fiasco hermano!
¡Estos campesinos son bruuuutos como ellos solos!
Hernando le indicó con picardía a su hombre de confianza…
___ Gregorio guíndale una hamaca a Rangel pa`que duerma esta noche, las camas están atestadas de garrapatas, a menos que no te importe compartir el nicho con ellas… se rió el viejo…
Rangel espantaba la plaga y trataba de buscar acomodo en la hamaca cuando regresó Gregorio con la cena ___ Aquí le mandaron patrón…La mejor parte pa´la visita, susurró el hombre mientras salía de la habitación...
Minutos después Rangel se dispuso a la cena y al destapar la envoltura,lanzó un grito de horror, ¡Aaaaaaaaa! la cabeza sonreída de un mono, horneado a leña, rodó por el suelo, derramando los exquisitos sesos guisados que contenía…
Gregorio y Hernando vinieron corriendo y lo encontraron pálido, vomitando el suelo de la camioneta mientras trataba de retroceder; En la brusca arrancada albortó a los perros, tumbó una cerca, volteó tres pipas de agua y se perdió en la nube amarilla de la carretera… Solo su mano temblorosa se vio despedirse a lo lejos.
¡Que fiasco hermano! Comentó Hernando, mientras recojía los restos de la cena.
¡Tan bueno que me había quedado el monito!
¡Ay don! lamentó Gregorio…
Esta gente de la ciudad ¡Son bruuuutos como ellos solos…!
Liliana. Peraza Andueza. lilianacuenta@yahoo.es
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